RebuildIndy o cómo financiar la mejora de las infraestructuras locales y crear empleo con un plan municipal medioambiental

Via Scoop.itInnovacion y Responsabilidad Social

El Alcalde de Indianápolis, consciente de que el reparto de fondos federales para los ayuntamientos va a ir disminuyendo por la crisis económica y por la impopularidad electoral que genera una política de subida de impuestos, especialmente entre la clase media, ha conseguido reunir fondos para invertir en la mejora de la ciudad gracias a un ambicioso plan municipal de gestión eficiente de sostenibilidad mediambiental.

El plan ha permitido un ahorro en costes y una financiación adicional por  $ 425 millones que el ayuntamiento ha destinado íntegramente al programa de mejoras de infraestructuras locales denominado RebuildIndy, sin ningún tipo de aumento de los impuestos o tasas municipales.

RebuildIndy promueve proyectos de construcción y rehabilitación con fuerte impacto sobre la creación de puestos de trabajo locales y la seguridad de los barrios y sus residentes, contribuyendo al reto político del Gobierno(Republicano) de hacer de Indianápolis una ciudad más habitable.

El proyecto RebuildIndy reconoce la importancia de aumentar la base económica de la ciudad mediante la implantación práctica de negocios inclusivos, es decir con prácticas empresariales que promuevan la participación de las minorías, las mujeres y las empresas de otros colectivos en riesgo de exclusión social.El valor de la diversidad se extiende a lo largo de toda la cadena de servicios del programa, desde su consejo de dirección a contratistas, subcontratistas y a los mismos trabajadores/as.

¿Es posible todo ésto mediante un ambicioso plan de eficiencia en la gestión medioambiental?

Parece que sí, aunque para ello sea necesario que los Gobiernos nacionales no centren sus esfuerzos en”castigar” a los que incumplan el  objetivo de déficit y si a premiar la buena gestión local o regional mediante inversiones “especiales” o “complementarias” (el equivalente español podrían ser los fondos estructurales europeos, FEDER, p.e.)

El Alcalde Ballard optó por poner a su equipo a identificar nuevas fuentes de ingresos para financiar la mejora de las infraestructuras locales, con dos resultados innovadores basados en la gestión eficiente y sostenible de los suministros públicos locales.

En primer lugar, el equipo de Gobierno impulsó una especie “consorcio” entre las empresas suministradoras de servicios públicos del agua, aguas residuales y de gas – empresas cuya dispersión provocaba gastos y servicios duplicados – integrándolas en una sola empresa dirigida por una parternariado público-privado  denominado “Statoury Trust”.

La nueva entidad, integrada por empleados públicos y contratistas nacionales, tiene por misión ahorrar $ 60 millones al año en la provisión de servicios en un sistema como el de gestión del Agua que arroja una deuda de mil millones de dólares.

En segundo lugar, Ballard se comprometió  con la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. a conseguir “resultados verdes” con su gestión municipal ahorrando,de manera innovadora por este concepto,US $ 740 millones a la ciudad sin aumentar las tasas de los servicios públicos locales, es decir, con un costo menor para los contribuyentes del municipio.

La Agencia premió el compromiso de Ballard aumentando transferencias del Estado al Ayuntamiento y avalando al Alcalde, para obtener, gracias a esta gestión, otros US $ 153 millones del programa de mejoras en las infraestructuras de alta prioridad en para la región.

Hasta ahora, estos ahorros, basado en innovaciones a gran escala, han dado lugar a un flujo de inversiones millonarias para los barrios de Indianápolis, en forma de parques, puentes y carreteras

El plan de mejora se desarrolla mediante un proceso participativo que toma muy en cuenta los intereses de los propietarios de negocios locales, líderes vecinales  y las perspectivas económicas de la región.

RebuildIndy, como plan de Gobierno local, demuestra que la austeridad no es necesariamente sinónimo de eficiencia y que, una vez más, hacen falta grandes dosis de innovación social en nuestros gobiernos, aparentemente resignados al yugo de la inmovilidad por falta de presupuesto.

Este ambicioso Plan sostenible que promueve políticas locales alejadas de la construcción de  museos, auditorios, puertos y aeropuertos y otras  infraestructuras sin claro ROI , puedes seguirlo en su WEB y he llegado hasta él gracias al ASH CENTER for Democratic Governance and Innovation de la Harvard Kennedy School.

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Urbanismo del cuidado

Hace unas semanas, Pepe Asenjo, histórico líder de los socialistas andaluces y una de las mentes más lúcidas que alberga el, a veces, páramo de la política local, me invitó a participar en un Foro de Expertos/as en Urbanismo (integrado por arquitectos/as relevantes y grandes urbanistas de la ciudad) y a aportar mis ideas para repensar el Urbanismo Socialdemócrata del S.XXI.

Aquí os dejo mi modesta contribución.

El urbanismo de la socialdemocracia  del S. XXI entiende la comunidad como un proyecto colaborativo abierto. Lo que tenemos en común: valores, costumbres, ideas, modos, etc., no son la condición de posibilidad de la comunidad, sino su resultado. En ese sentido, considera que lo común se genera colectivamente, porque el espacio común—público en el sentido más amplio del término (y no sólo de posesión del Estado)—también se genera colectivamente y porque las formas y los  modelos de convivencia los vamos modelando entre todas las personas que compartimos un lugar en un momento dado.

La participación política, la gobernanza de los asuntos públicos debe reclamar la participación del otro. (Incluso el individualismo demanda la participación del otro desde el respeto como forma de reconocer esa misma individualidad como tal).

La generación de lo común, de ese conjunto de bienes tangibles e intangibles cuyo beneficio es colectivo, se hace posible desde el cuidado y toda forma de cuidado presupone el reconocimiento del otro.

Entendemos el cuidado como una suerte de “valor primario” y una exigencia existencial, en tanto que requerimos del cuidado para subsistir y para existir. Por lo tanto, es el cuidado lo que hace posible la generación de ese universo de valores y hábitos que compartimos y el cuidado es, en sí mismo, una forma de implicarnos activamente en lo que nos afecta.

Vivimos un tiempo en el que los ciudadanos han dado la espalda a  las políticas urbanas basadas en proyectos estrella. La austeridad y la contracción del gasto público ineludiblemente nos llevan a reconsiderar esta política del proyecto “estrella” y, por tanto, a apostar por una acción que propicie un nuevo modelo de política para la ciudad, donde prima la innovación y la responsabilidad social con el territorio y con las personas.

Es necesario establecer redes de cuidado que permitan, antes que dedicar esfuerzos al proyecto estrella, atender a las necesidades cercanas. Debemos dar respuesta a problemas concretos en contextos específicos, en virtud de nuestras capacidades y valores.

Un “urbanismo del cuidado” entendido como un urbanismo de impacto en la política social, busca  las respuesta a los asuntos que, cotidianamente, marcan el presente de la ciudad. Por lo tanto tiene que:

  • Responder al desafío que supone  la falta de vivienda, no solo en cuanto a su acceso sino también al espectro de  situaciones que califica el desamparo, incluido el desahucio (derivado de la crisis hipotecaria).
  • Constituir espacios  para “formalizar la economía informal” y para las nuevas formas de asociación empresarial y de microempresas: desde la “dignificación” de la venta ambulante hasta los “hubs”. El urbanismo debe responder a la idea de ágora como marco de cuidado y de interacción económica y social.
  • Fomentar los espacios públicos que pongan en valor la diversidad: inmigrantes y etnias y la cultura del “barrio” como marcadores de una socialización en valores de pertenencia y de cuidado.
  • Ayudar a los ayuntamientos a  identificar  las necesidades de la comunidad y la dimensión real de su alcance político y social.
  • Implementar estrategias de “revitalización de la comunidad”, transformando solares abandonados en huertos urbanos, la calles y los barrios abandonados, las aceras y los parques en espacios para las artes integradas en el patrimonio de la comunidad.
  • Articular una amplia gama de actividades comunitarias de desarrollo económico que incluyen alojamiento, empleo y servicios sociales.
  • Y por encima de todo, evitar las visiones cortoplacistas y especulativas sobre el mercado de la vivienda, y apostar por estrategias a largo plazo para satisfacer las necesidades prioritarias que impulsan una cultura de la “vivienda justa” que elimina las barreras “socioeconómicas” que condicionan la elección particular de vivir en el barrio o municipio donde se decide “Convivir y vivir”.

Si no es para el propietario, que sea para la comunidad.Después del desahucio¿un espacio verde?

Via Scoop.itInnovacion y Responsabilidad Social

Traigo aquí una interesante iniciativa que se está desarrollando en Los Angeles (USA) que cumple con el triple balance de la Responsabilidad Social Compartida, es decir con un impacto sostenible y cuantificable a nivel económico, social y mediomabiental.

La municipalidad de Los Ángeles se ha embarcado en un proyecto de gran alcance que consiste en transformar las viviendas con ejecución hipotecaria  en espacios públicos como parques infantiles o zonas verdes. De esta forma consiguen importantes objetivos : uno, “esponjar”,como dicen los urbanistas, los barrios, es decir, darles espacios para “respirar” ; otro, revalorizar las propiedades que están alrededor  de la vivienda “desahuciada” (especialmente significativo cuando son barrios de familias con rentas bajas) y el más importante, el de devolver al barrio su dignidad como espacio de integración y red social.

Las propuestas para el uso público de estas viviendas son realizadas por los mismos vecinos y cofinanciadas con fondos de las ong y fundaciones locales.   http://www.dailynews.com/news/ci_19396120

¿Podría Detroit convertirse en el Silicon Valley del Emprendimiento Social?

Via Scoop.itInnovacion y Responsabilidad Social

Un buen artículo para conocer la  interesante iniciativa de la Universidad de Michigan para impulsar proyectos liderados por innovadores sociales.   Detroit es una de las ciudades con mayores índices de analfabetismo, delincuencia y desempleo de Estados Unidos.Sin embargo, tal y como reconoce, uno de los emprendedores sociales,Bobby Smith, entrevistado para este artículo, Detroit es el lugar idóneo para el emprendimiento social: “en ella- dice Smith-nació la clase media (en referencia al majestuoso pasado industrial de la ciudad aumovilística ) y por ello su gente no tiene miedo al trabajo”    La Universidad acoge un programa-incubadora para empresas de innovación social.Cuenta, además, un Fondo Capital Riesgo específico para este tipo de proyectos empresariales con fondos provenientes de la misma Universidad, inversores individuales de alto poder adquisitivo y Fundaciones para la Educación.   Los Proyectos liderados por estudiantes de distintas disciplinas, medicina, ciencias, educación o finanzas, pueden recibir inversiones para el desarrollo de su empresa social de entre 50.000$ y 100.000$. Para acceder a dicha financiación los emprendedores deben justificar el impacto social de su idea, en términos de lo que se conoce como el triple balance: beneficio económico, social y ambiental.   Los proyectos empresariales deben enmarcarse en cinco áreas de actuación: salud,educación, sistemas integrales para la alimentación de la ciudadanía (nutrición, agricultura,comercialización y  accesibilidad al comercio) revitalización urbanística y medioambiente.   Dejo un enlace al proyecto de Veronica Scott:un abrigo que se transforma en saco de dormir. Cuesta solo 10 $  y  su emprendedora lo ideó para ser utilizado por las personas que duermen en la calle.   Para su fabricación,Veronica dió trabajo a costureras, todas ellas mujeres en  riesgo de exclusión social.    http://www.youtube.com/watch?v=pecbOVcYOnA      
Via www.xconomy.com