5 Consejos existenciales para sobrevivir al desempleo en 2013 o 2014…

anay hector cooperación

Traigo  una noticia de esas que nadie se atreve a darte: este año, probablemente, y por desgracia, tampoco encontrarás trabajo. Y no me dirijo a ti, como individuo que busca empleo. Para eso ya vas a encontrar gente en la red que lo haga. Digo de toda una clase emergente de profesionales dedicados a darte consejos sobre tu relación con el empleo… dónde encontrarlo, qué es lo que quieren las empresas, me refiero, en definitiva, a todos esos blogs, grupos  y nuevos “gurus” del empleo y a esa infinidad de recomendaciones que, con todo el respeto, me recuerdan a la lista interminable de consejos de belleza que te encuentras en las revistas especializadas y que si las mujeres, concretamente, nos dedicásemos a cumplir llevaríamos al límite de la especie humana la máxima punk de terminar como “cadáveres exquisitos”.

Me dirijo a ti como integrante de un colectivo, de un grupo social, del que cualquiera somos ya candidatos a formar parte y que suman 6 millones de personas en este país y para los que hay que crear empleo.

Alguien debe decírtelo o recordártelo: esto va a requerir tiempo, más del que probablemente podamos o tú puedes soportar. El desempleo de la Europa del S. XXI no es para “sprinters” sino para corredores de fondo. Y si quieres llegar a la meta ponte ropa cómoda, despeja tu mente y mira firme el horizonte siendo consciente de que con cada paso tu mundo se hace un poco más grande y deja espacio a las oportunidades.

Voy a darte algunos consejos que forman parte de mi experiencia vital y la de la gente que quiero o que conozco o con las que he compartido experiencias parecidas sobre el desempleo y la búsqueda de empleo. Sigue leyendo

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Si estamos discriminadas en el ejercicio del poder…debe ser por falta de méritos

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Pido unos segundos de atención al siguiente argumento que aparece en una información que publica hoy el diario El País sobre la “interesante lucha”, según sus propias palabras, que mantiene la Comisaria Reding por establecer las cuotas para mujeres en los Consejos de Adminstración de las empresas europeas.

“Guy Bailey, directivo de la Confederación Británica de Industria (CBI), añade un motivo más: “La mayoría de mujeres de negocios del Reino Unido lo tienen claro: no quieren estar en las cúpulas solo porque son mujeres, sino por sus méritos”.

Utilicemos la ironía para desmontar esta falacia: entonces…no le queda otra, Sr. Bailey, que explicar que el problema de que las mujeres no lleguemos a los puestos de dirección es un problema de falta de méritos porque, claro, cómo va a justificar que no estamos en ellos por ser mujeres!!! hombre!! sería reconocer que su Gobierno y las empresas que su organización representan toleran prácticas de gestión que conducen a la discriminación. ¿no?

Y siguiendo la ironía..entonces amigas, necesitamos que aquellas que se identifican con la afirmación de Bailey ( cada vez más mujeres), reconozcan abiertamente que carecen de méritos suficientes para llegar a puestos de responsabilidad ocupados mayoritariamente por hombres. Tranquilizador, no? Si.. por qué no? Es un argumento, digo, lo de la falta de méritos y no el hecho de ser mujer, que dejaría en buen lugar a la empresa y explicaría que alemanas y españolas cobremos hasta un 22% menos que nuestros colegas masculinos por el mismo trabajo.

QUÉ ALIVIO existencial sería que asumiéramos que los bajos índices de participación de las mujeres en los órganos de decisión de las empresas es un problema méritos y NO derivado del rol que nos asigna el modelo social y económico patriarcal, lleno de tópicos y esterotipos como ese de que a las mujeres nos gusta mandar pero no ejercer el poder.¿les suena?

Bromas aparte y en términos economicistas y de competitividad empresarial, me pregunto:

¿pueden permitirse, las Empresas y los Gobiernos europeos, en la competitiva Economía Global del Conocimiento, donde el medio de producción básico es el cerebro, desperdiciar el talento del 50% de su población activa, las mujeres, que constituye además el 60% de los egresados/as universitarios/as simplemente por no reconocer que hay mecanismos sociales y culturales que se activan (no siempre intencionadamente) para perpetuar el desigual reparto entre hombres y mujeres de los poderes de decisión y que solo serán reconocibles si hay una norma que los visualiza y penaliza su tolerancia?