Febrero 7, 2010

Diario de la crisis I

Pienso en los titulares sobre el desgaste del Gobierno. El desgaste se combate saliendo a la calle a explicar CLARAMENTE nuestras propuestas. El PSOE de hoy, como el de González de antes,está tocando los cimientos de nuestra economía y de la sociedad para mejorar la competitividad del pais desde un enfoque responsable y de justicia con las personas y el entorno.

Nuestro proyecto es innovador como anunció ZP en Davos, pocos países de la OCDE pueden presumir de algo parecido.

Una economía innovadora mueve  las expectativas de los inversores a su favor, un país donde los agentes sociales practican el diálogo, expresa confianza.

Un país dispuesto a que la sostenibilidad, la igualdad y la educación sean ejes transversales de la política es atractivo para la inversión porque garantiza a los inversores que podrán contar con una sociedad preparada y por lo tanto con los mejores.

Como socialista y economista estoy orgullosa del proyecto y convencida de su oportunidad histórica.
Pero las cosas no se demuestran por el simple hecho de que las anunciemos (mejor o peor).Porque es la mentira y no la verdad la que está ahí afuera. (“the truth, is out there?”)

Los socialistas tenemos una historia que se hace futuro.Debemos contarla.

Las relaciones en los mercados se basan en la confianza, en el comportamiento esperado.Algo parecido sucede en la sociedad donde las personas esperan que sus líderes políticos le devuelvan la confianza prestada.

Y ese es nuestro objetivo uno : devolver la confianza.Salgamos pues y contemos.Salgamos compañeros y compañeras.

Septiembre 26, 2009

vuelta al relato

ana
La superviviente

Me habita un cementerio
me he ido haciendo vieja
aquí
al lado de mis muertos.
no necesito amigos
me da miedo querer porque he querido a muchos
y a todos los perdí en la guerra.

Me basta con mi pena.
Ella me ayuda a vivir estos amaneceres blancos
estas noches desiertas
esta cuenta incesante de las pérdidas.
Ana María Rodas

Agosto 25, 2009

Las medidas populares que no gustan al PP

wall_st_1929vs2008La puesta en marcha de las ayudas de 420 euros que el Gobierno ha destinado para desempleados que en este mes hayan agotado su prestación—amén de otros requisitos—seguramente ha traído cierto respiro a muchas familias españolas. Entre ellas las de los 14 mil malagueños que pueden beneficiarse de esta medida que el Gobierno estudia ahora ampliar para el resto de los desempleados en similares circunstancias.

Sin embargo la noticia parece haber despertado cierto nerviosismo en el seno del partido popular a juzgar por las declaraciones de sus dirigentes, que han acusado al Presidente Zapatero de engañar a los parados con dichas ayudas en lugar de acometer reformas estructurales en la economía y en el mercado de trabajo (nunca dicen cuáles) que les pudieran garantizar un empleo.

Puede ser que una ayuda de 420 euros, limitada en importe y tiempo pero—y esto es muy positivo—condicionada a la búsqueda activa de empleo, no cambie sustancialmente el escenario social de todas las familias beneficiarias. Pero no por ello se ha de caer en la demagogia al relacionar el alcance de esta ayuda con cambios estructurales en el mercado de trabajo o en la economía en general, porque sus objetivos son otros.Creo que es preciso recordar que los mismos economistas que promueven la urgente reforma del mercado laboral recomendaban en el manifiesto que dieron a conocer en Abril de este año que el gobierno debía alargar la cobertura social a los parados mientras durase la crisis.

Lo que pretende una decisión gubernamental como la de ayudar con 420 euros a desempleados es activar mecanismos para asegurar la cobertura de las necesidades básicas de personas que podrían entrar en riesgo de exclusión social. Y esto en democracia se llama Justicia.

Sin duda los trabajadores han sido las víctimas más desfavorecidas de esta crisis. Los mismos que, gracias a sus rentas, sus hipotecas y créditos al consumo, permitieron la financiarización de un sistema bancario para el que la industria y otros sectores productivos y generadores de riqueza habían dejado de ser atractivos y en cuyas prácticas de gestión encontramos los orígenes de la crisis.

Hemos observado cómo desde el inicio de la crisis en el mundo y en España el protagonismo de los trabajadores ha ido aumentando a medida que el paro avanzaba en alarmante escalada. Primero fueron los ejecutivos de Wall Street, los miles de trabajadores del sector financiero que perdieron sus empleos. Luego el drama de los empleados del sector automovilístico que vieron cómo los gigantes de la industria quebraban y con ellos el futuro de su comunidad. En España, comprobamos como al aumento del paro procedente de la construcción se suma el drama de la destrucción del empleo autónomo. Por eso los planes de rescate aprobados por los Gobiernos no se hicieron esperar: el rescate al sector financiero, al sector de la construcción aumentado la participación de la Obra Pública (como el Plan E) y las ayudas al sector automovilístico, entre otros. Estamos comprobando como poco a poco, estos planes están contribuyendo a contener la sangría social que la crisis viene provocando y a la recuperación de algunas economías europeas como la alemana y la francesa. Entonces ¿por qué se empeñan los populares en atacar lo que podría considerarse un “plan de rescate” para las personas, unas ayudas que, por justicia, tratan de aliviar la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran los desempleados en España?

El articulista y escritor español Vázquez Montalbán decía que era recurrente en los ataques de los liberales acusar a los progresistas de “exceso de utopía” en sus políticas y que eso les incapacitaba para Gobernar la realidad. No es el caso del Gobierno de Zapatero que apuesta por enfrentar el problema del paro desde la situación real de injusticia y exclusión de los afectados En cambio la derecha de este país sigue empeñada en rebatir las medidas sociales del Gobierno con argumentos que ni siquiera adolecen del beneficio de la utopía porque lo único que pretenden es jugar con las expectativas de las personas.

El Gobierno no puede, por responsabilidad, olvidar que los trabajadores, los desempleados y sus familias, son víctimas de esta situación de crisis y las víctimas no pueden ser el eje de las reformas estructurales de la economía sino los principales beneficiados de las mismas, tal y como afirmaban 500 economistas españoles en el manifiesto que presentaron el pasado mes de junio.

Un partido político puede rodearse de una corte de economistas capaces de exponer más de 420 razones a favor o en contra de una medida gubernamental apoyados en estadísticas y modelos, aunque sean conscientes de que por sí solos no explican todas las realidades ni aportan soluciones definitivas. Pero, si de lo que estamos hablando es de influir en las realidades, en las experiencias de vida concretas que derivan de las dinámicas del mercado libre (¡oh libre mercado!) y viceversa, entonces hablamos de decidir y decidir es gobernar. Por eso, mientras la derecha sigue en su limbo y centra sus esfuerzos en pensar cómo cómo contrarrestar la popularidad de una necesaria ayuda a los parados decretada por el Gobierno, éste, afortunadamente, sigue gobernando.

Agosto 22, 2009

Anticristo o por qué llueven bellotas

Ayer asistí al estreno en España de la pélicula de Von Trier, Anticristo.

Todavía no estoy recuperada de la bofetada a mi conciencia y mi corazón, esa cajita donde guardo los valores, está a punto de reventar de emociones.

Anticristo es una película de terror-le digo a mi compañero-marido- para concluir nuestro largo debate tras la visión.Pero el terror que infunde no viene provocado por una cuestión sobrenatural sino más bien por el enfrentamiento del espectador con un crisol de realidades sociales, humanas y psicológicas muy profundas, que Trier evoca a base de metáforas y hechos concretos que van tomando relación a lo largo de la historia.

Una pareja pierde a su hijo.La madre aparece como la más afectada, como la dueña de un dolor universal para el que parece haber sido llamada. La pareja se retira al bosque a superar el drama. Es, a partir de ese momento, cuando el espectador tiene dos opciones:cerrar los ojos durante casi toda la película o encarar todo lo que puede dar de si la maldad de la naturaleza humana. Más o menos como sucede en la vida.

No sé si Trier está loco. Si es un sádico exhibicionista, proveedor de dolor gratuito, de historias del extremo o simplemente un narrador visceral del lado más oscuro de la vida. He sufrido con Breaking the waves (1996) y lloré desconsoladamente con Dancer in the dark (2000). Reconozco, en general, que he sido adicta a la corriente Dogma 95 pero nada de ésto me ha hecho comprender qué ha querido decir von Trier en Anticristo.

Intuyo que el cineasta, desde su convicción religiosa de católico “converso”, quiere poner en juego dos grandes movimientos políticos y sociales de magnitud global como son el ecologista y el feminista.Ambos persiguen, en general, nuevas formas de relación:la del ser humano con la naturaleza y las de las mujeres con los hombres.En el juego narrativo que plantea hay un nexo de unión entre ambos y es el hecho atávico de que la mujer y la tierra, la mujer y la naturaleza, comparten una misma referencia, entendida como la expresión de un mismo concepto: son las que proveen, las que dan vida.

Y sabemos que en este siglo ambas están en riesgo:la interacción de la sociedad, del hombre con la naturaleza y del hombre con la mujer ha derivado en una suerte violenta de “geocidio” llamado cambio climático y de “feminicidio”en forma de violencia de género.En definitiva una interacción que parece una masacre dirigida contra las dos formas ancestrales de provisión de vida y cuidado: la Tierra y la Mujer.

Hasta aquí podría entender la trascendencia de la historia que quiere,creo ,contar Trier, pero todo lo que deriva de la narración,desde el minuto 1 en el que el director enfoca hacia la intimidad de la pareja es simplemente un ejercicio de humillación compartida: ¿cómo enfrentar la crueldad que destila la madre-esposa por el miedo al abandono de su marido, esto es, cómo enfrentar la realidad del sinfín de estupideces que las mujeres cometemos por el simple hecho de mantener la pareja a nuestro lado, de evitar el abandono  o de no destruir lo que consideramos nuestro “hábitat natural”, es decir la familia?¿Cómo encarar sin perder el aliento que el padre del niñito utilice el dolor de la madre para afianzar su posición jerárquica de padre-cuidador, es decir, cómo afrontar la existencia de un paternalismo engañoso que muchos hombres practican para mantenernos a su lado y que reconocemos en “el yo te cuido”,”nadie te va a querer como yo” o en su versión sádica el ” sin mi no eres nadie” “qué vas a hacer si te vas”?

Anticristo es la rebelión del mundo contra si mismo.Creo que Trier no es misógeno ni está loco como le han calificado los críticos de cine.Pienso que simplemente tiene una visión muy particular de algo que es consustancial a la historia del mundo:que la maldad está revestida,casi siempre, de buenas intenciones.

Marzo 22, 2009

Un titular para la POLITICA

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El viernes, mi compañero Vicente y yo tuvimos la suerte de intercambiar opiniones sobre distintos asuntos con el Profesor Manolo Zafra.Digo suerte porque no siempre una tiene la posibilidad de acceder a este sabio y mejor persona que es Zafra debido a su ocupada agenda y porque en estos tiempos convulsos, en los que la masa cínica ha puesto bajo sospecha a los ayuntamientos, escuchar a un municipalista hablar con rigor de este tema es un lujo al que no tenemos fácilmente acceso.

A Zafra le mostré mi preocupación por esto último, es decir por la dificultad que supone para la ciudadanía llegar hasta a  la “información” sobre la política municipal, el ir más allá de los titulares y de la misma noticia, a pesar de los cada vez más numerosos recursos municipales destinados a fomentar la participación ciudadana y a la cada vez más densa red informativa que es Internet.

Si prestamos atención sobre este asunto en los medios de comunicación tradicionales, prensa escrita, radio y televisión, se puede comprobar como éstos apenas dejan espacio para tratar en su justa dimensión la complejidad de la gestión política de los intereses y recursos públicos municipales.

Por el contrario y en los últimos años si solemos toparnos con titulares referidos a noticias de carácter municipal que provocan escándalo, asombro o perplejidad y que generan ,cuanto menos, en la audiencia y en los lectores, un posicionamiento inmediato, improvisado, visceralmente schumpeteriano, como “consumidores políticos” que son.

A la audiencia consumidora de noticias políticas le suele suceder igual que al consumidor de mercado defraudado por su producto favorito o que al otro emocionado al descubrir el éxito de la marca a la que es fiel, es decir , que deja de consumir o sigue consumiendo.En definitiva que sigue a un partido político o deja de seguirlo.

Los partidos políticos tienen presente la influencia de los medios de comunicación en la inclinación del voto hacia una u otra opción política. Y buscan poder reconocer si la marca de su producto, las siglas de su partido, han quedado dañadas o indemnes tras un titular no deseable.

Por ello es de  suponer que un electorado informado  debería premiar o castigar los comportamientos de los partidos teniendo presente los  hechos pero sobre todo las reacciones de los mismos ante un escándalo político. Sin embargo parece que los consumidores de política no siempre se comportan como esperaríamos en el mercado. Por ejemplo. Un estudio de la Fundación Alternativas publicado el pasado año demuestra que el electorado ha castigado con virulencia a aquellos ayuntamientos del PSOE salpicados por algún episodio de corrupción urbanística frente a los gobernados por el PP con casos de corrupción similares. En esos casos los populares revalidaron alcaldías e incluso mejoraron sus resultados. El estudio puede contribuir de algún modo a explicar también, las reacciones radicalmente opuestas de uno y otro partido ante un caso de corrupción: el PSOE que al comprobar como su electorado rechaza este tipo de comportamiento muestra  tolerancia cero hacia los  militantes imputados, a los que expulsa del partido  y el PP , que no solo no expulsa a nadie , sino que llega hasta el punto de negar cualquier posibilidad de investigar en sus filas la posible implicación  en estos casos de algunos de sus dirigentes, enturbiando así la credibilidad de la masa hacia la actuación de la justicia con el fin de convencerla de que el PP es víctima de una persecución política y judicial.

Entonces si como Schumpeter decía “la democracia es a la política lo que el sistema de mercado es a la economía” ¿Qué pasará con la política, con el “mercado de la política “si finalmente comprobamos que existe un consumidor político tolerante con los delitos que se cometen en el ámbito de la responsabilidad pública que pueden calificarse como de “guante blanco”?

Y por ello, ¿qué tienen que hacer los partidos progresistas para competir en un mercado como el político cuando son más los consumidores que abandonan  su marca si ésta queda en entredicho debido a un caso de corrupción?

Creo que en este contexto a los partidos de izquierda les quedan sus dirigentes como transmisores de valores y de mejor gestión de los mismos. Es decir tienen que apostar por las personas como su mejor marca, como seña de identidad. Políticos capaces de comunicar, de informar sobre lo que realmente pasa, de redimensionar la información para paliar  el shock en el electorado del titular-escándalo.

Políticos que miran a los electores con respeto, porque les considera poseedores de juicio y de capacidad suficientes para reconocer y valorar los hechos si los hechos se le cuentan bien.

Políticos íntegros que abanderan la lucha contra la corrupción sabiendo que, con toda seguridad, tendrán que pagar el precio mediático y electoral de entrar en el debate público sobre la misma.

Por suerte a la izquierda nos quedan las personas de izquierdas. Aquellas que pueden presentarse ante la ciudadanía con la verdad de las ideas y el compromiso hacia ellas, con los años de experiencia y de trabajo que dedicaron a defender los principios que, en un momento de su vida, les llevaron a afiliarse a un partido, a etiquetarse bajo unas siglas , las mismas por las que estos valores y principios fueron y deben ser reconocidos.

A muchas de estas personas las conozco y a otras tengo la suerte de trabajar con ellas. A una, en concreto, me encantó verla el miércoles recogiendo en Torremolinos el premio Victoria Kent y otras, consiguieron emocionarme el viernes, cuando la Diputación de Málaga celebraba los treinta años de democracia homenajeando a sus funcionarios y empleados públicos.Todas ellas son para mi titulares de un socialismo que se renueva para traer aire limpio a la democracia.

Marzo 15, 2009

Todo lo que parece y no

‘Es una venganza de la historia en nosotros, los igualitaristas, que también tengamos que vérnoslas con la obligación de distinguir’, Sloterdijk , “El desprecio de las masas” (2002)

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Siempre he creído en el ejercicio de sensatez que significa alejarse de todo comportamiento que venga refrendado por una masa crítica que lo legitima y lo  eleva a la categoría de cultura, de lo que puede entenderse como cultura de masas.

La masa trata de engullirnos y anular nuestra diferencia real o potencial. Especialmente cuando con el reconocimiento de la diferencia tratamos de ser mejores personas, de buscar otros ideales, de acercarnos a otras escalas, a otras referencias que nos aproximen a una sociedad más justa, diversa y equilibrada. Creo que dejarse engullir por la cultura de masas no es malo ni bueno. Tan sólo que puede hacernos mortalmente indiferentes.

Este argumento que esgrimo puede comprenderse en el contexto de cinismo generalizado del que se alimenta la cultura de masas de este siglo que ha empezado emergiendo de una cloaca globalizada por la que sumían el dinero y la vida que creíamos vida (Bauman dixit)

El cinismo ha igualado a la masa. Introduce en sus integrantes el suero de una verdad que impide reconocer LA mentira. De esta forma la mentira y la verdad terminan eclipsadas por la práctica de una fe en el comportamiento general que sublima la mayoría y convierte en excepción al diferente.

Sloterdijk, filósofo alemán con una mala leche que deja Zizek para el club de la comedia, dice, también,que la relación “que se inculca a los hombres hacia sus propios excrementos suministra el modelo de relación que existe para con todas las basuras de la vida”

Quizá esto explique por qué escondemos lo que está mal , lo que moralo éticamente es inaceptable. O por qué somos capaces de separar de nuestra conciencia de aquello que nos ensucia el comportamiento.

En este contexto al que me remito me pregunto, ¿Cómo sobrevive entonces la lucha por la igualdad en la “cultura cínica de masas” si como dice el propio Sloterdijk : su dogma determina que sólo nos podemos distinguir de los demás bajo la condición de que nuestros modos de distinguirnos no supongan ninguna distinción real

A menudo observo como las mujeres y los hombres que aspiran a posiciones de relevancia política y social, en nombre de la igualdad y del progreso, batallan consigo mismas/os , tratando de disuadir a la persona-cínica-masa que llevan dentro para que emerja la persona-diferente a la que, en nombre de la igualdad, aspiran ser.

Pero lo que más veces constato es como el miedo ejerce sobre ellas y ellos la presión de la indiferencia general y les relega al cobijo de la cultura del cinismo de masas, donde cualquier actitud contraria a sus valores o a su pensamiento tiene cabida sin mayor recelo.

Y descubro como acaban ahogando su rebeldía y borrando su marca personal para entrar en la categoría de lo “peculiar”.

Pasan a ser un punto en la sucesión de puntos que integra la línea horizontal que dibuja la sociedad en su conjunto, donde no hay jerarquías, donde la única diferencia posible es la de parecerte al otro .

Cuando esto sucede el cínico multiplica sus posibilidades de tomar el relevo y  así escalar rápidamente posiciones en los partidos políticos, en los gobiernos y en el mismo barrio, gracias a ese perfil de “melancólico capaz” y de hábil recolector de basura moral.

A estas alturas del relato que les propongo diré que creo en el diferente sea Hombre o Mujer.

Creo en las personas capaces de distinguir una situación injusta y rebelarse ante ella para anotar, con ello, otro fracaso a la masa que “culturalmente” la tolera.

Creo en el diferente que valora la inteligencia, la sabiduría , la experiencia y la capacidad del otro simplemente porque la consciencia de su misma posición de partida le lleva a querer ser mejor.

Creo en el diferente que aprecia el deber hacia el otro frente a la tolerancia parasitaria de la masa que desprecia la norma y la vocación de servicio.

Creo, como dice Sloterdijk ,que la sociedad ,en general debe reconocer su miseria si quiere renovarse, aprendiendo para ello del movimiento ecologista , el único que ha sacado a la luz toda la mierda que hemos acumulado en el planeta, con la única intención de salvarlo.

Y creo que la cuestión de la igualdad pasa por asumir que somos diferentes y por lo tanto aspirantes a ser mejores, por derecho.

Sólo así el miedo, ese que nos hacen tan vulnerables y disidentes, dejará de ser arma con la que la masa  apunta para hacernos creer que, pese a nuestra seguridad en lo contrario, todo sigue siendo, todavía, como parece.



Febrero 27, 2009

Achtung

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El trabajador pone su vida en el objeto, pero a partir de entonces ya no le pertenece a él, sino al objeto.

MARX, Karl

Filósofo alemán.

Febrero 22, 2009

Pixies de Domingo


Repaso mis tubos favoritos y traigo aquí a Pablo Camacho, ciudadano-telonero ocasional para el último festival  en DAVOS. No cuento la historia porque ustedes pueden googlear y conocerla en todas sus versiones, sobre los motivos que llevaron a este colombiano a la cumbre de los ricos e irresponsables.

Por cierto a DAVOS también fue el bueno de BONO, cantante redentor de U2 mmmm …ahora que recuerdo, The Pixies fueron teloneros de U2 a principios de los 90 me parece. (Este post va camino de convertirse en un bucle de domingo y los bucles en domingo son la constatación de la agonía de la semana que está a punto de expirar)

Pablo habla de códigos éticos para el mercado financiero, de la traslación de una práctica ética a la regulación internacional de los mercados. Solo así hubiera sido posible exigir responsabilidades a los autores y ejecutores de esta estafa mundial que hemos dado en llamar “Crisis”.

Todos necesitamos de esos códigos, Pablo, códigos que no siempre amparan la actividad de los médicos y los abogados, de ahí las indemnizaciones millonarias y las amnistías a los criminales.

Pero también es cierto que ahora y nunca como antes, es necesario codificar una escala ética de valores para ganar dinero a fin de evitar en el futuro, la carga de irresponsabilidad que ha generado la actual crisis económica.

Los gobiernos, los representantes de nosotros mismos, deben conocer no sólo el cuánto sino el cómo ganan el dinero las empresas. Y dar a conocer la trazabilidad de los productos y servicios que se intercambian en la economía real y su correspondencia en la economía financiera. Incluso cuando esta correspondencia deja de producirse y corremos el riesgo de perder las elecciones o cuota de mercado. Pienso que ,de tener una información más cercana a la realidad, a la verdad, muchas familias no hubieran comprado viviendas pensando que iban a subir indefinidamente de valor y muchos jóvenes, quizá, hubieran permanecido en sus pupitres antes que marcharse al andamio o a la inmobiliaria.

La transparencia de la información que caracteriza al “buen gobierno” de las organizaciones puede conducir a las sociedades y sus gobiernos hacia imperativos de responsabilidad compartida. Un criterio de responsabilidad compartido por todos los agentes que operan en los mercados también contribuiría a restablecer la confianza general. Confianza, esa variable que condiciona la estabilidad de los mercados y las acciones de los agentes que operan en ellos, es lo que los economistas echan de menos en estos momentos de incertidumbre y temor. Como en la peli “Nueve Reinas” nadie se fía de nadie y por tantos todos operan creyendo que el otro es igual de irresponsable que tú.

Pienso que esta crisis ha revelado,además de la ineficacia de la “desregulación” del sistema ,un comportamiento social, también “desreglado” que avala las decisiones personales y los comportamientos que se derivan de las mismas.

Suerte que cuando los valores son derogados todavía quedan los escrúpulos.

La falta de escrúpulos es el mayor enemigo de la responsabilidad y el mejor aliado de la culpa.

La culpa es un estado transitorio que puede derivar hacia otro, de tintes más laicos, como  el olvido o más cercanos a la sublimación de la bondad humana, como el perdón. A cualquiera de esos estados accede el culpable y el culpado, sin el reconocimiento que a una y a otra categoría podrían dar la razón o el conocimiento de la verdad.

La responsabilidad es un estado latente en la conciencia humana, que se aprende y que viene codificado por la educación recibida  y por la influencia del aprendizaje de nuestra relación con el otro. Cuando se manifiesta, condiciona los actos del sujeto y de sus consecuencias. Por ello dirimir responsabilidades requiere de conocimiento, de pensamiento, de razonamiento. Y, por eso, no todos estamos dispuestos a someternos al juicio de la razón ya que correríamos el riesgo de revelar nuestras carencias, nuestras limitaciones, la incapacidad para lo que nos encomendaron, el miedo que subyace consciente o inconscientemente en todos y cada uno de nuestros actos.

La dificultad de los gobiernos de hoy es superar la contradicción que emerge entre lo que predican y los mecanismos por los que acceden y se mantienen en el poder.

Los gobiernos son los representantes de la sociedad, de la ciudadanía que le concede la gestión de sus valores y por tanto de la responsabilidad colectiva. Una sociedad que tolera actitudes irresponsables consolará a gobiernos ineficientes y corruptos. Revalidará posiciones de poder para los mismos y contribuirá a encumbrar las cuestiones personales frente a las que atañen a todos los individuos que la integran.

Un partido político irresponsable es aquel que promueve el olvido cuando es culpable y la inversión de la carga de la prueba cuando es culpado. Y como dice Max, la historia es política y muchos deberíamos ser llamados a recordarla.

Ya ves. DAVOS sobrevive sin Bono. Para mi consuelo, los Pixies siguen dando algún que otro concierto. En su álbum Bossanova, una melodía agónica llevaba mi nombre.

Asignaciones extrañas para domingos confusos.

S hes my fave
U ndressing in the sun
R eturn to sea. bye
F orgetting everyone
E leven high
R ide a wave

Febrero 17, 2009

Lovely-Yeah

reuniones3

Gabinete Caligari

Resultados de la búsqueda de:“Suite Nupcial” Mi cielito y yo en la suite nupcial cena para dos y el cartel de “no molestar” vistas al mar y champán. Hablamos de la vida de los dos y, como no, del amor yo en pijama y ella no. Mi cielito y yo en la suite nupcial nos decimos cosas tan bonitas que no se pueden contar sin rubor y nos reimos de todos nuestros “EX” pegándoles puntapiés el mundo es nuestro ya lo veís. Risas, ternura y pereza en la suite nupcial no hay prisas hasta el día del juicio final. Mi cielito y yo en la suite nupcial nos resbala el mundo entero, estamos como dios mucho mejor, como dos yo en pijama y ella no. Hablamos de la vida de los dos y, como no, del amor yo en pijama y ella no. Risas, ternura y pereza en la suite nupcial no hay prisas hasta el día del juicio final. con el mundo por Montera un hombre y una mujer de bandera se hablan en la suite nupcial. se ríen en la suite nupcial. se quieren en la suite nupcial. Mi cielito y yo en la suite nupcial hasta el día del juicio final Mi cielito y yo en la suite nupcial.
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